"LOS PUEBLOS TIENEN EL GOBIERNO QUE SE MERECEN".
Gaspar Melchor de Jovellanos. Jurista, escritor y político ilustrado español (1744-1811)

28 de octubre de 2019

La primera bandera constitucional de España


Las banderas y escudos nacionales son símbolos que exigen además de un profundo respeto, una reglamentación que regule su uso de acuerdo con la normativa de cada Estado. En el caso de España la Constitución de 1978 sólo hace referencia a la bandera en el Título Preliminar, donde en su Artículo 4.1 establece que “La bandera de España está formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas”. Ya está. No hay más referencia en el texto constitucional a la bandera y mucho menos al escudo nacional. El uso de la bandera de España y el de las demás banderas y enseñas está regulado por la Ley 39/1981, de 28 de octubre.

Estos últimos días con motivo de la exhumación de los restos mortales de Franco de su tumba del Valle de los Caídos, hemos vuelto a ver como se calificaba a la bandera de España con el águila de San Juan como bandera “preconstitucional”, calificativo erróneo que a fuerza de repetirlo periodistas, responsables políticos y tertulianos han hecho de este error una verdad incontestable sustentada únicamente por la ideología, la intencionalidad y la corrección política.

La bandera con el águila de San Juan vigente desde 1938 y sobre la cual los padres constituyentes no acordaron nada a favor ni en contra, pasó a ser una enseña plenamente constitucional en el momento de la publicación en el BOE de la Constitución, concretamente el 29 de diciembre de 1978. Ningún poder o institución del Estado puso objeción alguna a su permanencia. Es más, en el ejemplar original de la Constitución firmado por el Rey y los presidentes de las Cortes, el Congreso, el Senado y el Gobierno figura en la portada impresa el águila de San Juan. Por lógica, la Constitución no podría lucir símbolo alguno que fuera preconstitucional y mucho menos inconstitucional.

La bandera con el escudo de los Reyes Católicos utilizado con ligeras modificaciones por el régimen franquista siguió vigente los tres primeros años de vida de la Constitución, hasta que en las Cortes partidos interesados en romper con todo lo relacionado con el régimen anterior optaron por presentar un modelo basado en el ideado por el Gobierno Provisional de 1868, que a su vez estuvo inspirado en el que usó José Bonaparte durante su breve reinado como José I.

Fue la Ley 33/1981, de 5 de octubre la que derogó el escudo del águila de San Juan hasta entonces en uso y estableció el actual escudo. Posteriormente fue desarrollada por el Real Decreto 2964/1981, de 18 de diciembre que definió el modelo oficial del mismo y por el Real Decreto 2267/1982, de 15 de diciembre que especificó técnicamente los colores del Escudo del Reino de España de acuerdo con las recomendaciones del Instituto Español de Normalización, del Servicio de Normalización Militar y los colores especificados en el sistema internacional CIELAB.

Por tanto, admitir los calificativos de “preconstitucional”, “anticonstitucional” o “inconstitucional” aplicados a la bandera con el escudo del águila de San Juan, es absurdo, ilógico, contradictorio, carente de sentido y hasta de ilegal ya que ese escudo está no solo en el ejemplar original de la Carta Magna, sino que además durante tres años lució en la bandera de España que ondeaba en todos los edificios públicos del Estado, en los despachos oficiales, en los acuartelamientos donde además los soldados besaban esa bandera al jurar fidelidad al Rey y a la Constitución, en los buques de la Armada, en las aeronaves, en las embajadas y consulados, presente en las tomas de posesión de todos los cargos oficiales, en las sentencias y resoluciones de los tribunales de justicia, Tribunal Constitucional incluido, impreso en toda la papelería oficial y en documentos de Estado, acuerdos y tratados internacionales, etc. Habría sido absurdo que el Estado usara como escudo que lo identificara uno que no fuera legal y plenamente constitucional.

La bandera con el águila de San Juan fue por tanto durante tres años la bandera constitucional de España. Fue la primera a pesar de que por motivaciones políticas e ideológicas ahora se mantenga lo contrario.