"LA TELEVISIÓN ES EL ÚNICO SOMNÍFERO QUE SE TOMA POR LOS OJOS"
Vittorio de Sica. Actor italiano (1901-1974)

22 de marzo de 2018

La importancia de la comunicación de crisis en el sector de la alimentación y bebidas


El sector de la alimentación y bebidas es esencial no solo por su peso en la economía de nuestro país, sino también por todo lo que se refiere al grado de confianza que despierta entre los ciudadanos como consumidores que son, por cuanto se trata de un sector relacionado de manera directa con la salud de las personas, pues hablamos ni más ni menos que de alimentación, de la comida.

Una idea del peso de este sector, son las cifras actualmente disponibles y correspondientes a 2016, año en el que se alcanzó una producción total de 96.400 millones de euros y se empleó a más de 480.000 personas, lo que supuso el 3% del Producto Interior Bruto de España, por lo que por su importancia económica y social y la propia naturaleza de su actividad, la industria española de la alimentación y bebidas es muy sensible a potenciales situaciones de crisis, las cuales pueden afectar a cualquier eslabón de la cadena alimentaria produciendo un efecto dominó en todo el sector que, si no es adecuadamente gestionada, puede causar graves daños a la imagen y reputación de este.

Los problemas del sector pueden tener su origen en causas de diversa tipología consecuencia por ejemplo de la libre circulación de mercancías, la fuerte competitividad dentro del sector o la dispersión de competencias y/o descoordinación entre las distintas administraciones, amenazas todas que pueden afectar en mayor o menor medida a la imagen y reputación de las empresas pertenecientes a esta industria.

En este sentido, las empresas deben trabajar en diferentes áreas como son la promoción de un consumo responsable, la calidad, la autorregulación y la apuesta por la investigación, el desarrollo y la innovación, para de este modo poder transmitir estas ideas y conceptos a través de diversas acciones de comunicación y relaciones públicas, al mismo tiempo que su presencia en la prensa servirá de colchón de reputación en las situaciones de crisis que afecten a la marca, el producto, las ventas o la imagen de la empresa en cuestión.

Una crisis en este sector puede ser muy virulenta, ya que además de afectar a la salud de las personas tiene otras implicaciones de carácter emocional de difícil gestión en momentos donde su bienestar está en juego por algo tan básico y necesario como es la alimentación, por lo que la compañía afectada debe estar preparada para las reacciones de la opinión pública exigiendo información y responsabilidad y, por tanto, debe evitar que se perciba ocultación de datos, falta de previsión o descontrol en la manipulación o distribución de alimentos, etc.

¿Y cómo se puede evitar esto? Aplicando cinco principios básicos para una adecuada gestión de la crisis alimentaria:

1º- Asumiendo que se pueden dar múltiples circunstancias que provoquen una crisis en nuestra empresa o sector.

2º- Desarrollar programas previos de comunicación y relaciones públicas para generar conocimiento, confianza y credibilidad. Construir un colchón de reputación.

3º- Preparar y diseñar una estrategia empresarial o sectorial en el caso de las patronales, para la gestión de la comunicación en momentos de crisis.

4º- Ser conscientes de la necesidad de poner en marcha un plan de gestión de la comunicación en momentos de crisis, incorporándolo a los planes estratégicos y de gestión globales de la compañía o la patronal.

5º- Preparar y entrenar al personal responsable de gestionar la comunicación cuando la crisis se produzca.

Aplicando y desarrollando estos principios, se podrá controlar el flujo informativo, evitar rumores, prever los escenarios de la crisis, conectar con los afectados, mantener la calma, tener capacidad para analizar objetivamente la situación, establecer canales de comunicación con las autoridades, evitar la precipitación pero al mismo tiempo actuar rápidamente para minimizar los daños, ocupar nuestro espacio informativo en los medios de comunicación, ganar tiempo y preparar argumentos y mensajes.

Solo así será posible hacer frente a crisis en un ámbito como el de la alimentación, que como decíamos antes, tiene además un fuerte componente emocional por tratarse de algo tan íntimo y personal como es la comida, pues el comer es algo más que una necesidad, es también un rito, una ceremonia y un acto social.