"ESE DÉBIL MÉTODO DE EDUCACIÓN AL QUE SOLEMOS LLAMAR INDULGENCIA, DESTRUYE TODA LA FUERZA DEL ALMA Y DEL CUERPO"
Marco Fabio Quintiliano. Retórico y pedagogo hispanorromano. (35-100)

13 de marzo de 2013

Francisco I sucesor de San Pedro inicia su pontificado


Dentro de unos días tendrá lugar la ceremonia de inicio de pontificado de Su Santidad Francisco I, elegido tras el cónclave de la renuncia que ha tenido lugar durante estas dos últimas jornadas en la Capilla Sixtina.

Hasta el pontificado de Pablo VI, los papas eran coronados con la triple tiara papal de la que se conservan una veintena de ejemplares en los museos vaticanos, triple corona que simboliza que su titular es Padre de Príncipes y Reyes, Gobernador del Mundo y Vicario de Jesucristo, pero fue el efímero Juan Pablo I quien en su ascensión al Trono de San Pedro en 1978, el año de los tres papas, anuló esta ceremonia sustituyéndola por una misa abierta al público y a la que son invitados jefes de Estado de todo el mundo.

Sus sucesores, el fallecido Juan Pablo II y el Papa Emérito, Benedicto XVI, tampoco iniciaron sus pontificados con la ceremonia de coronación, sino con una de inicio del ministerio petrino, por lo que es prácticamente seguro que el 266 sucesor del Apóstol Pedro tampoco se corone, pues esta ceremonia se considera que no responde ya a los tiempos en los que vivimos. Su supresión es símbolo del deseo de la Iglesia por modernizarse huyendo de la pomposidad y el lujo que acompañó a los Papas a través de los siglos, lo que no quiere decir que la Iglesia Católica renuncie al riquísimo protocolo papal.

Así, Su Santidad Francisco I, Obispo de Roma, Vicario de Jesucristo, Sucesor de San Pedro, Príncipe de los Apóstoles, Sumo Pontífice de la Iglesia Universal, Patriarca de Occidente, Primado de Italia, Arzobispo de la Provincia de Roma y Soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano, comenzará su pontificado con una ceremonia pública en la Plaza de San Pedro a la que están invitados, reyes, presidentes, ministros, Cuerpo Diplomático, Colegio Cardenalicio y demás autoridades civiles y eclesiásticas.

La ceremonia, oficialmente denominada Misa solemne para marcar el comienzo del ministerio pastoral de Supremo Pontífice, sustituye a todo el antiguo rito de coronación por una misa que Benedicto XVI mantuvo de acuerdo a lo establecido por sus dos inmediatos predecesores, si bien incluyó un juramento simbólico de doce personas en sustitución del juramento de obediencia que los cardenales debían hacer durante la ceremonia.

El acto comenzará con una oración de Su Santidad junto a los cardenales frente a la Tumba de San Pedro, desde donde partirán en procesión hasta el exterior de la Basílica, al son de la Letanía de los Santos. Allí el Cardenal Camarlengo pondrá en la mano derecha de Francisco I el Anillo del Pescador, símbolo del Papado, como “pescador” de almas en referencia al antiguo oficio de San Pedro.

Después el Cardenal Protodiácono colocará sobre los hombros del nuevo pontífice el palio bendecido. Banda de lana blanca con seis cruces que rodea el cuello y dos bandas colgando una por detrás y otra por delante, que es signo de autoridad pastoral y de servicio al pueblo de Dios. Está tejido por monjas benedictinas con la lana de dos ovejas bendecidas en la festividad de San Pedro y San Pablo.

Al imponerle el palio o pallium, el Protodiácono dirá las siguientes palabras en latín “Bendito sea Dios que te ha escogido para ser pastor de la Iglesia Universal y que te ha vestido con la estola brillante de tu apostolado. Que reines gloriosamente a través de muchos años de luz terrenal hasta que, llamado por tu Señor, seas revestido con la estola de la inmortalidad en el Reino de los Cielos. Amén”.

Tras la misa, todos volverán al interior de la Basílica de San Pedro, donde frente al altar mayor, el Papa recibirá el saludo personal de las delegaciones asistentes, entre las que estarán los soberanos católicos, cuyas reinas por bula papal, pueden vestir de blanco ante el soberano pontífice. Una vez que finalice este acto, habrá comenzado oficialmente el pontificado de Su Santidad Francisco I.