"La prensa es una boca forzada a estar siempre abierta y a hablar siempre. Por eso, no es de extrañar que diga muchas más cosas de las necesarias, y que a veces divague y se desborde"
Alfred de Vigny, poeta, dramaturgo y novelista francés. (1797-1863)

19 de febrero de 2013

Jornada sobre comunicación de crisis y reputación



Bajo el título “Comunicación de crisis, la mejor aliada de la reputación”, tuvo lugar en Madrid una jornada destinada al intercambio de ideas y opiniones entre representantes del mundo empresarial y periodístico sobre la actitud de las empresas españolas a la hora de hacer frente a situaciones de crisis desde el punto de vista de la comunicación, así como su relación con los medios y los diferentes públicos.

En la jornada, celebrada el pasado 14 de febrero y organizada por Aleph Comunicación en colaboración con Triada Comunicación, el director de ésta última, Juan Marcos Vallejo, moderó la Mesa Redonda en la que participaron Carlos Venegas, responsable de Países y Complejos de Repsol, que en su ponencia habló sobre “La importancia de la comunicación de crisis en la gestión de la reputación corporativa de las grandes empresas”, Azucena Rojas, directora de Comunicación Institucional de Saint Gobain, que expuso “Cómo debe prepararse una compañía para afrontar situaciones de crisis” y Alicia G. Montano, periodista de TVE

En el acto también participaron Javier Larraz, socio director de Aleph, que presentó la jornada y Francisco Rosillo, director de la División de Comunicación de Crisis de la agencia, que hizo la introducción a la misma con la ponencia “La comunicación de crisis como clave de la gestión empresarial”.

Temas todos ellos que fueron del interés de los cerca de 70 directivos, responsables de comunicación y empresarios que siguieron las distintas exposiciones, así como el debate surgido en la Mesa Redonda alrededor de la visión que tienen los medios de comunicación españoles de las empresas a la hora de gestionar éstas sus crisis.

Las agencias españolas Triada Comunicación y Aleph Comunicación, firmaron el pasado 26 de noviembre, un acuerdo de colaboración estratégica para el desarrollo de proyectos encaminados al diseño e implementación de programas de gestión y formación para empresas en el área de la comunicación de crisis, donde ambas compañías tienen amplia experiencia.

El acuerdo, del que forma parte esta jornada, tiene como objetivo crear una oferta de servicios que dé respuesta a las necesidades de las empresas, organizaciones e instituciones en materia de comunicación de crisis, al mismo tiempo que pone a su disposición el asesoramiento y las herramientas necesarias para la gestión de crisis, que van desde el diseño de las mismas, hasta el asesoramiento permanente.

1 de febrero de 2013

Tomar la iniciativa en el "Caso Nóos"


La crisis generada por el denominado “Caso Nóos” o el tema Urdangarin, aumenta cada día (y lo que te rondaré, morena), sin que la Casa del Rey asuma la iniciativa para anticiparse a los diferentes escenarios que pueden abrirse en los próximos días, semanas y meses y al comportamiento de los distintos protagonistas.

Si hay un principio básico en la comunicación de crisis, es precisamente prever lo que puede pasar y anticiparse a los diversos acontecimientos que en el desarrollo de una crisis puedan darse, para así diseñar y planificar las estrategias de actuación y comunicación necesarias encaminadas a mitigar en la medida de lo posible, los efectos negativos que puedan dañar a la imagen y la reputación. Si esto es de aplicación elemental en cualquier empresa o institución, se convierte en vital si de lo que estamos hablando es de la Casa Real de España.

En este sentido, creo que la actuación de la Casa del Rey es manifiestamente mejorable, porque está yendo, al menos es lo que transmite, a remolque de los hechos. Reacciona con retraso en unos casos, mientras que en otros no valora el alcance de determinados gestos. Sólo así se puede entender por ejemplo, que hayan tardado meses en suprimir de la web oficial el perfil de Iñaki Urdangarin o permitirle que visite públicamente, acompañando a miembros de la Familia Real, a Su Majestad en el hospital tras la última operación de cadera, cuando esa visita podría haber tenido lugar perfectamente en Zarzuela, con carácter familiar y privado, para evitar aumentar innecesariamente el perfil de la crisis.

A esto se une que Urdangarin sigue ostentando el título de duque consorte de Palma de Mallorca y el tratamiento de excelencia, título y tratamiento a cuyo uso debería haber renunciado, lo mismo que el secretario de la Infantas, Carlos García Revenga, debería haber dimitido inmediatamente tras ser imputado por el juez. En ambos casos, dado que ellos no han tomado esas decisiones para preservar en la medida de lo posible la imagen de la Casa Real, debería ser ésta la que actuara, y si puede ser hoy mejor que mañana. No se entiende que se mantenga en el cargo al secretario hasta su declaración, o veamos a Urdangarin acudiendo a juicio como duque.

Estas serían algunas de las decisiones que habría que tomar, que aunque puedan ser dolorosas en el terreno personal, son importantes para transmitir responsabilidad en la gestión de la crisis.

Sólo con una previsión estratégica de las diferentes situaciones que pueden darse en el desarrollo de esta crisis, anticipándose en la medida de lo posible a los hechos y tomando algunas decisiones por duras que sean, se conseguirá salir airoso de esta situación. Porque la ciudadanía debe tener muy claro que una cosa son las presuntas actuaciones irregulares del Duque de Palma de Mallorca, y otra muy distinta, la actividad de la Corona que es pese a esta crisis la institución que mejor funciona y sirve a los españoles, con Su Majestad el Rey a la cabeza.