"ESE DÉBIL MÉTODO DE EDUCACIÓN AL QUE SOLEMOS LLAMAR INDULGENCIA, DESTRUYE TODA LA FUERZA DEL ALMA Y DEL CUERPO"
Marco Fabio Quintiliano. Retórico y pedagogo hispanorromano. (35-100)

5 de enero de 2013

Una oportunidad desaprovechada


El programa especial de TVE “La noche del Rey” con motivo del 75 cumpleaños de Su Majestad, fue a nuestro juicio una oportunidad perdida por parte de la Casa Real, aunque la intención era buena y a pesar de ello, el Monarca dejó algunos titulares que darán que hablar en los próximos días.

Ni la cadena, ni el entrevistador eran de la telebasura, por lo que nadie esperaba una encerrona, ni una entrevista dura o impertinente, porque lógicamente no era necesario hurgar en la herida o revolcarse en el lodo tocando temas espinosos por todos ya conocidos, para haber realizado una entrevista diferente, enriquecedora, aunque hoy más de uno decepcionado, la critique precisamente por la ausencia de cotilleos, “secretos” o contenidos propios de esos programas, argumentando que la Corona sigue teniendo trato preferencial, aunque lo que ellos demanden no sea precisamente información.

La entrevista que se había planteado como una conversación, un diálogo con naturalidad y calidez, se tornó en una carrera de preguntas en tan solo 23 minutos. Hermida, periodista donde los haya, preguntaba raudo y veloz a Don Juan Carlos, que respondía brevemente, casi sin tiempo para la reflexión, y así una tras otra hasta finalizar el programa.

Nada que ver con la entrevista que en 2000 le hizo Victoria Prego. En aquella ocasión el formato y el enfoque de la entrevista permitió al Rey y a la periodista mantener prácticamente un diálogo, que al telespectador le supo a conversación, donde el entrevistado se soltó para contar alguna que otra “confidencia” en un ambiente mucho más relajado que el encorsetado que pudimos ver anoche. Entendemos que Casa Real no quiera sorpresas en las comparecencias de Su Majestad o de otros miembros de la Familia Real, tal y como están los tiempos, pero se ha pasado en cuidado y prudencia en esta ocasión, impidiendo a Don Juan Carlos transmitir esa naturalidad que tanto gusta a los españoles.

A pesar de ello el Rey dio algunos titulares, como su dolor porque los jóvenes tengan salir de España para trabajar, su preocupación por actuaciones que “conllevan maximalismos y políticas rupturistas”, su deseo de que sea recordado como “el Rey que ha unido a todos los españoles y, con ellos, ha recuperado la democracia”, o la expresión “generación de la libertad” con la que definió al periodo de su reinado. Declaraciones recogidas por todos los medios de comunicación y de las que ya se han hecho eco algunos responsables políticos.

En lo que a otros aspectos de la entrevista se refiere, hay que decir que Jesús Hermida, con todo respeto a la institución que es dentro del periodismo español, gesticuló y habló en exceso. Por otro lado, abusó del tratamiento de “Majestad”, cuando habría quedado mejor usarlo al principio para después pasar al tratamiento de “Señor”.

En cuanto al escenario y la realización de televisión hay que decir que fue la correcta pues tanto los planos, como la colocación de los interlocutores fue la que correspondía a una entrevista realizada en Palacio, donde el protagonista era el Rey de España.

La Casa Real ha puesto en marcha una nueva estrategia de comunicación, pero tras lo visto ayer por la noche, todavía tiene que madurar para no desaprovechar oportunidades como esta entrevista, en la que estamos seguros que si hubieran dejado al Rey ser natural y cercano como es él, el resultado habría sido otro muy distinto. En definitiva, buena intención pero una oportunidad desaprovechada.