"EN MI OPINIÓN LA TELEVISIÓN ES MUY EDUCATIVA. CADA VEZ QUE ALGUIEN ENCIENDE EL APARATO, ME VOY A OTRA HABITACIÓN Y ME PONGO A LEER UN LIBRO"
Julius Henry Marx. Actor norteamericano. (1890-1977)

19 de diciembre de 2012

El 2012 fue un año negro para el periodismo en el mundo


En 2012 en todo el mundo, 3.461 personas fueron asesinadas, detenidas, agredidas, amenazadas, secuestradas, encarceladas o tuvieron que huir de sus países, por ser periodistas o dedicarse a la información, lo que convierte al año que está a punto de terminar, en el peor para la libertad de información de los últimos 17, según el Balance Anual de Reporteros Sin Fronteras presentado ayer. 

Según esta ONG, el año pasado fueron asesinados 88 periodistas, un 33% más que en 2011, 879 fueron detenidos, 1.993 fueron agredidos o amenazados, 38 fueron secuestrados, 73 tuvieron que exiliarse para salvar su vida, 6 colaboradores de medios de comunicación fueron también asesinados igual que 47 internautas, 144 blogueros fueron detenidos y 193 terminaron en la cárcel.

Unas cifras a todas luces devastadoras que hacen del periodismo y de la labor de informar con libertad, una de las actividades más peligrosas especialmente en determinadas zonas de globo como Oriente Medio, África del Norte, África Subsahariana y Asia. En estas áreas, los países más peligrosos fueron Siria como consecuencia de la guerra civil que padece y la represión ejercida por Bachar el-Assad y Somalia donde los periodistas fueron víctimas de las milicias armadas, los shebabs y los gobiernos locales. 

Ya en Asia, Pakistán se erige como lugar donde ejercer la libertad de información puede llevar a la muerte, pues murió un periodista al mes durante este año como consecuencia de las represalias talibanes, la violencia policial o las luchas tribales.

Mientras, al otro lado del Atlántico, en México y Brasil, profesionales del periodismo fueron asesinados por el crimen organizado, el narcotráfico o por hablar sobre la corrupción y la violación de los derechos humanos por parte de las autoridades.

El informe de Reporteros Sin Fronteras hace también mención a la situación carcelaria de los periodistas en cinco países que según la organización, son las cinco prisiones más grandes del mundo para los profesionales de la información. Estos países son: Turquía, país donde se respeta poco la libertad de información y el derecho a un juicio justo; China, donde el régimen comunista controla toda las noticias, especialmente las relacionadas con la corrupción y nepotismo de los líderes del PCCh; Eritrea, donde los periodistas encarcelados no tienen derecho a juicio o abogado y son sometidos a torturas; Irán, donde la República Islámica reprime y encarcela en condiciones muy duras a los profesionales que se atreven a criticar al gobierno o demandan libertad y democracia, y cierra la lista Siria, donde el gobierno aplica la tortura de manera sistemática.

A estos países se unen otros, algunos de ellos ya tradicionales en este triste ranking como Cuba, Nepal, Honduras, Argentina, Bangladesh, Sri Lanka, Bahrein, Libia, Egipto, Túnez, Omán, Mali, Nigeria, República Democrática del Congo, Sudán, Uganda, Malawi, Angola, Bielorrusia y Ucrania.