"La boca amable multiplica sus amigos; la lengua que habla bien multiplica las afabilidades"
Libro de Sirácides

30 de abril de 2012

El talón de Aquiles del Gobierno


No descubrimos nada nuevo si decimos que históricamente en la España democrática, la derecha y más concretamente el Partido Popular nunca han comunicado bien, o para ser más claros, siempre han comunicado mal, muy mal. Lo han hecho antes y después de llegar al Gobierno. No hay más que recordar el “Prestige” por poner un ejemplo. Nada que ver con el manejo de la comunicación y de la propaganda que por su parte siempre ha dominado la izquierda y más concretamente el PSOE.

En descargo del partido de la gaviota y de la diestra política nacional en general, hay que decir que es verdad que en nuestro país la izquierda goza de bula para actuar en determinados ámbitos sin que nadie se rasgue las vestiduras, para mantener algunos postulados ideológicos rancios, además de gozar de una pretendida superioridad moral de la que en realidad carece. Maquillaje que sin duda le da una imagen mucho más acorde con el producto que intenta vender a los ciudadanos.

Por ello, no deja de sorprender a los que nos dedicamos a la comunicación, lo escasitos de luces que en este terreno tan sensible hoy en día, están los líderes de la derecha española y en concreto del Gobierno popular. La comunicación del señor Rajoy y del equipo gubernamental en su conjunto, es manifiestamente mejorable.

Si como parece las medidas económicas tomadas por el Gobierno desde su llegada al poder hace más de cuatro meses son las más importantes, excepcionales y duras desde la llegada de la democracia, no se entiende que todavía el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no haya comparecido públicamente para explicar a los españoles, objetivo directo de las medidas adoptadas por su Ejecutivo, la verdad de la situación que atravesamos por dura que sea.

No se entiende que desde que llegó a la Moncloa el actual Ejecutivo, la información y las explicaciones a los ciudadanos han sido más bien escasas en número y parcas en contenido cuando éstas se han producido. La estrategia de comunicación basada en el silencio no es precisamente la más acertada, por cuanto supone entre otras cosas, un mayor desgaste del Gobierno y de Rajoy ante los españoles, le hayan votado o no.

¿A qué está esperando para en un lenguaje sencillo, claro y cercano a la realidad cotidiana de sus compatriotas, explicar cómo se encontró el país cuando asumió el poder? ¿Por qué no explica las razones que le han llevado a tomar medidas tan duras y contrarias a lo prometido en campaña electoral? ¿Por qué no explica que pasaría si éstas no se tomaran? Cuestiones todas ellas que es necesario que Rajoy en persona y no un ministro, explique hoy mejor que mañana, y si además incluye un mensaje claro y firme de confianza y de esperanza en el futuro, miel sobre hojuelas.

Así, el Gobierno de la Nación y el partido que lo sostiene, frenarían el deterioro de credibilidad que sufren y la desconfianza que hacia ellos comienza a sentir el español medio, sumido en un mar de ajustes por las malas noticias económicas y políticas y un horizonte que se presenta plagado de incertidumbre.

Si comunicar para el Gobierno es esencial en cualquier momento, en esta situación de crisis por la que atraviesa España, se convierte en una obligación y una demostración de responsabilidad del señor Rajoy y sus ministros hacia los ciudadanos, pero parece que la comunicación seguirá siendo el talón de Aquiles del Gobierno del PP.